¿Cómo conocer el valor de una empresa o negocio?

Héctor Pozopor Héctor Pozo15 febrero, 2022

Si tienes un negocio o empresa, en más de una ocasión te habrás planteado algunas de estas preguntas:

¿Cuál es el valor de mi empresa?, ¿Soy capaz de calcular su precio real?, Me han hecho una oferta por mi negocio, ¿es un precio razonable? Un socio quiere dejar la empresa, ¿Cuál sería un precio justo para comprar sus acciones? …»

Valoraciones Especiales

La valoración de un negocio o empresa es un ejercicio de análisis a partir del cual se intenta calcular cuál es el valor real de mercado. Su determinación, estará principalmente condicionada por la finalidad perseguida. En general, cuando hablamos de valoración de empresas, la primera idea que nos surge está vinculada a una operación de compra-venta, si bien, existen muchos motivos por los cuales puede surgir la necesidad de conocer el valor de una empresa, como pueden ser:

  • Operaciones de fusión o escisión
  • Operaciones bursátiles
  • Ampliaciones de capital, Salida/entrada de socios (fondos de inversión, private equity, …)
  • Operaciones de salida a bolsa
  • Procesos de arbitraje y concursos de acreedores
  • Liquidación de una empresa
  • Divorcios, herencias
  • Negociación con terceros (bancos, administración o compañías de seguros)
  • Sistemas de remuneración basados en la generación de valor
  • Para su uso interno, con el objetivo de la planificación estrategia de la empresa o identificación de los segmentos creadores de valor.

En definitiva, la valoración de la empresa es un instrumento fundamental para cualquier tipo de negociación y es básico en la toma de decisiones. De esta forma, conocer, no solo el valor, sino también su evolución (pasada y futura), será uno de los principales indicadores para cualquier persona que esté relacionada con la gestión y administración de la empresa.

Si entendemos valor como “la cualidad o conjunto de cualidades por las que una cosa es apreciada o bien considerada” y lo trasladamos al mundo empresarial, un negocio estará compuesto por muchas variables y para intentar saber cuál su valor real deberemos realizar un estudio de todas las que tengan influencia en el mismo.

Una correcta valoración atenderá, por tanto, a los atributos y variables explicativas que lo caracterizan, no solo factores internos a la empresa, sino también el entorno económico, social y temporal en el que se encuentra. También resultará interesante tener en cuenta aspectos como la conectividad, digitalización y sostenibilidad, en este sentido, te invitamos a leer este artículo en el que detallamos las ventajas que puede ofrecerte la obtención de las Certificaciones WiredScore y SmartScore.

Métodos de valoración de empresas

Asimismo, deberá estar sustentado por una metodología de cálculo contrastada. En este sentido, los principales métodos de valoración de empresas son:

  1. Métodos basados en el balance
  2. Métodos basados en múltiplos (comparación)
  3. Métodos basados en el Descuento de Flujos de Caja

Vamos a profundizar en cada uno de ellos:

1. Métodos basados en el balance:

Este es un enfoque que considera el valor de una empresa teniendo únicamente en cuenta el valor de sus activos y pasivos. Podemos llegar a conclusiones través de distintos métodos:

  • Valor Contable o Valor en Libros
  • Valor Ajustado: en este caso, tienes que ajustar los valores contables al valor en el mercado.
  • Net Asset Value: valor en el mercado del activo neto de deudas.
  • Triple Net Asset Value: valor en el mercado del activo neto de deudas, efecto fiscal de plusvalías latentes y otros ajustes relacionados con la estructura y la deuda.

El principal inconveniente de este método de valoración es que aporta una perspectiva limitada, porque no tiene en cuenta lo que va a ocurrir en el futuro. Asimismo, bajo este criterio no se evalúan otros conceptos como el conocimiento desarrollado por la actividad económica (know how), el posicionamiento de la marca, la cartera de clientes, ventajas competitivas…

En este apartado se incluiría el valor liquidativo, que considera la venta forzada de todos los activos de la empresa, para satisfacer las deudas con acreedores, quedando el resto como valor patrimonial. Podría darse el caso, en empresas en funcionamiento, que, como consecuencia de una mala gestión de la misma, el valor liquidativo fuera superior al valor obtenido por otros métodos, en cuyo caso sería aconsejable que los accionistas o propietarios se plantearan la liquidación de la empresa para destinar sus recursos a otros proyectos.

Este enfoque también es utilizado con frecuencia en la valoración de empresas de carácter inmobiliario, mediante la utilización del método triple NNNAV, por la importancia que presentan lógicamente sus activos en el negocio.

2. Métodos basados en múltiplos (comparación):

Se trata de un enfoque basado en el análisis del valor de otras compañías comparables en el mercado (ya sea transacción o cotización), sacando conclusiones que sirven para calcular el valor del negocio. Este proceso se realiza mediante la valoración por múltiplos.

Los múltiplos comparables relacionan el valor con alguna de las principales magnitudes e indicadores clave del negocio (EBITDA, ventas, etc.).

Entre las ventajas de este método de valoración se encontraría su rapidez, dado que se trata de análisis relativamente sencillos. La mayor dificultad de este enfoque se encontraría en la escasa transparencia de transacciones similares (cuando hablamos de negocios o empresas no cotizadas) y de la dificultad de obtener información de empresas realmente comparables.

Los múltiplos comparables más utilizados en el mercado para realizar este tipo de valoración son:

  • EV / Ventas
  • EV / EBITDA
  • PER: Precio / Beneficio Neto
  • Precio / Valor Contable
  • Precio / Flujo de Caja

Es un enfoque “ideal” para utilizarse como aproximación (si se requiere una valoración rápida) o como contraste del valor obtenido por otros métodos más consistentes.

3. Métodos basados en el Descuento de Flujos de Caja:

Este enfoque de valoración permite calcular el valor del negocio o empresa en función de la generación de flujos de caja. Podríamos definir el valor obtenido por este método como el precio que estaría dispuesto a pagar por la empresa un inversor en función de las expectativas económicas del negocio y atendiendo al riesgo existente de cumplirlas.

Se trata del método que tiene una mayor aceptación debido a las siguientes razones:

  • Se trata de un método conceptualmente correcto, al ajustarse a la realidad, por cuanto que la compra o inversión en una empresa, responde al objetivo principal de obtener rentabilidad (cash flow futuro). Está, por tanto, orientado a los objetivos reales del comprador.
  • Al estar basado en proyecciones futuras del negocio, es un método flexible que permite plantear diferentes escenarios de crecimiento de la empresa y hacer un análisis de sensibilidad para ver el impacto de cada uno de ellos.

Por otro lado, este método reviste cierta dificultad toda vez que:

  • El planteamiento de la valoración requiere definir un plan de negocio para proyectar lo que va a ocurrir en los próximos ejercicios, para lo cual se necesita un gran conocimiento de la empresa y su sector, que permita estimar variables como crecimiento, ventas, estructura de gastos, inversiones, etc
  • Si bien existe una metodología de cálculo contrastada (CAPM: Capital Asset Pricing Model), la determinación de la tasa de descuento o riesgo vinculado a la inversión contiene determinados elementos subjetivos (rentabilidad esperada).

Para su aplicación se debe utilizar una determinada fórmula que se adopta según los siguientes pasos:

  1. Se define el horizonte temporal, es decir, la proyección de resultados.
  2. Se determinan los flujos de caja libre, es decir, el saldo disponible para pagar a los accionistas y satisfacer la deuda.
  3. Se calcula la tasa de descuento, es decir, el coste promedio ponderado del capital
  4. Se estima el valor residual, que es el valor del activo concreto al final de un periodo determinado.
  5. Tras estos cálculos, se aplica una fórmula que nos dirá el valor de la empresa. Para la determinación del equity o patrimonio neto, será necesario realizar un ajuste final, descontando la deuda financiera neta e incorporando, si los hubiera, los activos no operativos de la empresa, según su valor de mercado.

Si deseas conocer el valor de tu empresa, en Gloval, gracias a nuestro largo recorrido en el asesoramiento a empresas, fondos de inversión y a entidades financieras, así como un conocimiento claro del mercado, nos posicionamos como especialista en este tipo de procesos. Ofrecemos servicios integrales de valoración, asesoramiento, ingeniería y consultoría inmobiliaria, y nos ponemos a tu disposición para ayudarte en lo que necesites, consulta nuestro Servicio de Valoraciones Especiales y ponte en contacto con nosotros.

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